Los lenguajes hablan mucho de la idiosincrasia de quien los utilizan. Los brasileños son naturistas , a la vertical, la denominan planta bananeira. Los que hablamos español llamamos macho y hembra a un tipo de enchufe, gato al elevador de autos, tortugas a las lámparas semi redondas. Es que la selva de un país tropical parece inspirarnos.
Los franceses son más aún gráficos, ya diríamos conceptuales concretos: a las mochilas las dicen sac à dos (bolsa en la espalda).A las nuevas olas de las vanguardias: nouvelle vague.
Los de habla inglesa también tienen sus vicios, llaman a las albondigas..meatball, ¿cómo explicar qué son si en su nombre ya tienen "bola y tienen carne"?tautologìas...
domingo, 27 de septiembre de 2009
sábado, 12 de septiembre de 2009
miércoles, 9 de septiembre de 2009
martes, 8 de septiembre de 2009
subasta de ojos
binoculares

Estaba sentada,
mirando al frente con cara de nada.
Vista desde arriba
era una silla de carne,
pero ella no lo sabía.
Vista desde abajo tenía la nariz
de un cochino amenazante
y los dedos del pie aplastados
contra el piso.
De repente suspiró
y se empañó todo su alrededor.
No supimos si fue por amor o dolor agudo.
Pero sospechamos alivio y escarapatapas.
Se levantó, miro hacia la ventana,
hacia la puerta,
en todas direcciones.
Tuvo la sensación
de que estaba siendo vigilada.
Lo que cada uno quiere ser
No quiero ser una reina, prefiero ser un traje espacial de buena calidad y de uso frecuente, de un hombre no muy entrado en carnes, o de una mujer lejos de dar a luz. Quiero ser plateada.
Para leer escuchando Wu Dance Company - Be Patient
Para leer escuchando Wu Dance Company - Be Patient
lunes, 31 de agosto de 2009
New York nunca duerme (aguafuerte)

Nueva York nunca duerme. Pero en realidad cabecea. Es que las luces no se apagan nunca. Los edificios quedan iluminados toda la noche, para dar la sensación de que la vida sigue fluyendo dentro de ellos.
Llegan las 12 de la noche, y la ciudad se aquieta, los homeless salen a recorren las calles, y los camiones proveedores despliegan unas cintas desde sus cabinas a las veredas, por donde corren las cajas de mercadería como por arte de magia, justo hasta las puertas de los locales de comida.
Los recolectores de basura también desfilan, en medio del canto de las sirenas de bomberos. Las bolsas de consorcio, gordas, inmensas, apestadas hacen fila en la vereda como quien espera un colectivo.
De la boca de los subtes, de las alcantarillas, sale un humo blanco, que empaña los carteles, y envuelve de misterio la calle, haciéndola pasar por un escenario de novela policial.
Los agentes del orden, se reúnen en una esquina, y posan para las fotos de los turistas tardíos que demoran la hora de irse a dormir.
Las reposeras y sillas, que alguna alma bondadosa deja en las verredas, están repletas de comensales callejeros que no resisten tener su cena a la luz de los anuncios.
Los edificios se tiñen , mutan, se escriben. Los leds son tan potentes que alrededor de los carteles, todo se ve como envuelto en un aura. Si los frentes son espejados, repiten la imagen, que a su vez está reflejando otro edificio espejado, que a su vez se refleja en otro, y así, un laberinto velazqueño se vuelve indescifrable.
Loa autos pasan a toda velocidad, no respetando los semáforos de esas horas, y los peatones apurados se tiran sobre las calles, suicidas. Son aprendidos por bocinas nauseabundas, pero no se inmutan, a esas horas se han convertido en zombies.
Hay baches en las calles, hay agua derramada de la lluvia tan común en Manhattan.
Los puestitos callejeros venden todo con pita, shi keback, gyros, falafel. Los carteles los anuncian deliciosos.
Como a la 1 am, la energía de la ciudad decae, todos empiezan a alejarse de la atracción magnética del Time Square. Las tribunas se despoblan y la gente se dispersa en todas las direcciones. Tomará el metro, o el tren en Porth authority, o caminarán hasta sus casas, se irán maldiciendo el momento en que se tienen que despedir de esa alucinación colectiva. Soñarán después que corren por un campo con ovejas y cabras. Y por las mañanas contarán a sus compañeros de trabajo la pesadilla, después de un buen latte caliente, para que no se cumpla.
domingo, 23 de agosto de 2009
Viaje de los tres hermanos a NY. Cita a ciegas

Las citas a ciega nuca fueron buenas. Comer comida china a ciegas puede ser incluso peligroso.
Nos habíamos quedado con antojo desde el día que visitamos Chinatown y comimos en Burguer King por necesidad.
Compramos en los Chinos de al lado del hotel, un cóctel de noddles de pollo, chop suey ,alitas de pollo fritas, y menjunje que encontrábamos apetitoso.
Subimos a la habitación a comer. Armamos una mesita ratona, con la mesa de luz, y nos sentamos en la alfombra con la tele prendida . Afortunadamente en el restaurant nos dieron cubiertos, así que no hubo que renegar con palitos. Y por lo tanto el ritmo de aceleración en cada bocado era proporcional a lo rico que estaban los platos.
Los sabores eran alabados. Buenas mezclas, buenas texturas. Los platos eran perfectos, gastronómicamente impecables. Todos los comensales coincidíamos. A medida que masticábamos, la armonía se apoderaba de nuestras bocas.
Pero de repente, anticipándose, un sabor picante empezó a interrumpir, a contaminar mi paladar. Por mucho que yo intentara ignorarlo allí estaba, picando. Mi cara me debe haber delatado, porque mis hermanos que estaba concentrados en sus platos, comenzaron a mirarme. Y ante mis gestos comenzaron a reírse.
Me puse roja.
Y fueron dos segundos, y una semilla o una vaina se reventó en mi boca. Splashhh .
Desprendió un líquido negro (al entender de mi boca), que como petróleo amortiguaba mi lengua mientras corría.
Se terminó el romanticismo con la comida china, y tuve que correr al baño a escupir y fregarme la lengua con el cepillo de dientes. Dejé a los demás no entendiendo muy bien lo abrupto de mis movimientos.
Pensé que había quedado lastimada para siempre, que nunca más volvería a sentir nada por otra comida.
Me arrepentí de la cita a ciegas con China, del fácil convencimiento. Me sentí tonta de saberme enamorada a los 23 en una ciudad como Nueva York que promete tanto.
Hay que hacerle más caso a mi Tía Perla Madonna, que cuando viaja come su lata de sardinas. Quizás no se enamora seguido, pero seguro, nunca , pero nunca sale mal herida.
Foto Gaby Herbstein
El aburrimiento de leer un Boletín Oficial. Sus peligros

Hubo una ciudad donde el boletín oficial tenía tal importancia, que si alguien dejaba de leerlo, podía perder el control de su situación patrimonial, porque no se enteraba de la quiebra de algún deudor, la sucesión de otro, etc.
Los abogados se percataron de que podían advertir a sus clientes de las noticias publicadas y ser los intermediarios de esos edictos ríspidos y aburridos.
En un principio seguían atentos la lectura de cada aviso, pero los datos eran tan tediosos que los letrados caían en una monotonía visual, y perdían el hilo, y perdían el juicio.
Entonces decidieron contratar secretarias hermosísimas para leer los jeroglíficos oficiales. Pensaron que sus encéfalos inmaculados serían capaces de no dejar escapar detalle. Pero las señoritas encontraban la tarea tortuosa y mentían informes enteros, acerca de lo que encontraban en los boletines. Lo que hacían era más bien literatura de ficción.
En el sindicato de señoritas hermosísimas, del que salen la mayoría de las secretarias, corrìan rumores de que algunas sub contrataban chicos de las mensajerías entrenados en las señales de tránsito, quienes, al igual que ellas, solían aplicar una mirada rápida al papel y se desentendían.
Los errores aumentaban, y también crecían las pérdidas para toda la cadena de intérpretes del B.o.
Un día un visionario diseñó un programa llamado BOA, por sus siglas, que implicaba una base de datos de nombres de clientes y un lector digital del boletín. Cada vez que encontraba una coincidencia, emitía una alarma, guardaba la información en el sistema, le mandaba un correo al cliente, y le imprimía una notificación al abogado que era trasladada luego hasta su escritorio, por una cinta automática.
Pero con el programa vinieron los técnicos, los manuales de uso y las clases para enseñar a manejarlo, las computadoras que lo incluían y las que no, las licencias originales, las copias piratas, los inspectores, los delitos, los decomisos, los derechos de autor, los registros, las patentes, las franquicias, los sobreprecios, las leyes de la oferta y la demanda, las actualizaciones, las nuevas funciones, y las señoritas hermosísimas encargados de venderlos, que siempre cometían errores.
Vino tanto lio à la pandora, que los abogados decidieron, cerrar la caja, buscar los boletines en papel, y leerlos todas las mañanas mientras tomaban café. Así es como los abogados hoy son los reyes indiscutibles de los edictos ríspidos, tediosos que provocan monotonía visual y bostezos.
lunes, 10 de agosto de 2009
Conversación de amigos
sábado, 1 de agosto de 2009
Ihering en el Museo
El Museo de Historia Natural es un monstruo lleno de objetos de colección biológica. Sus paredes son muros interminables, cargados de esqueletos, osamentos y caparazones. Los peces, crustáceos y anfibios que lo habitan, viven en una eterna incubación de rebelión. Desnudos frente a una luz que los destiñe, en posiciones colostópicas, pierden la dignidad de seres naturales y alimentan el oscuro secreto de la revolución armada.
Los mamíferos y ovíparos, que en otras épocas pasaron las mismas penurias, ganaron ya esa lucha. Los cadáveres de sus coespecimenes fueron retirados y en su lugar se empotraron muñecos de fibra y pelaje sintético. A pedido de los interesados, se los dispuso en poses de caza, de lucha animal, de pastaje. Y se prohibieron las escenas de apariamiento, incluso las con fines reproductivos,las de onanismo, así como las actividades de defecacción o micción orinal.
La familia de los Sauros, a pesar de su indiscutida tradición en el museo, y su pre
permanencia temporal, perdieron todos los derechos con la extinsión. Las autoridades, ante los reclamos de otras especies descendientes de esta estirpe, se resguardaron en su falta de legitimidad por no ser deudos directos, y en la inexistencia de derecho de los muertos, como facultad per se .
El día que evolucione el derecho animal quizás se pueda hacer algo por los esqueletos embalsamados, por parte de los interesados que vayan más allá del cuarto grado de consanguineidad, como el boxer argentino heredero de sus dentaduras, o por los elefantes que legaron su porte, o por el león que es el sucesor directo del tiranosaurio Rex en la Jungla. Mientras tanto, los restos de esos gigantes aparecen en películas infantiles, cobrando vida, y hay quienes todavía dudan si las regalías van a parar a algún continuador de los cuasantes.
miércoles, 29 de julio de 2009
Buenos Aires, monstruo dormido y engripado
Para empezar el viaje de los tres hermanos hacia Nueva York teníamos que pasar varias pruebas difíciles. En primer lugar en Buenos Aires la espera era de varias horas entre aeroparque y ezeiza y no valía la pena ir a un hostel por 7 horas. Lo ideal hubiera sido un telo o cualquier alojamiento por horas, pero de solo imaginar que la recepcionista fantaseara con un menage a trois nos revolvía el estómago.
El centro era nuestra parada para matar el tiempo, pero la gripe porcina nos cercaba los lugares donde esperar.Vagabundeamos mientras pudimos.
Terminamos la primera parte de la noche con un café y un brownie agradable, luego de ir a un cine freak, freak por el público más que por la película,(dos inmigrantes peruanos escapando del control aduanero, un anciano con una jovencita erótica con peores intenciones, un travesti tímido, y una dark y su novio nerd)más nosotros devenidos en homeless.
New York nunca duerme pero Baires sí. Fuimos caminando contrareloj, metiéndonos en bares que cerraban una hora y media hora más tarde, haciendo un camino inverso al tiempo que avanzaba. Obviabamos los derechos laborales de nuestro prójimo para estar protegidos en ese monstruo dormido.
Desaparece

Una ciudad apagada desde el cielo desaparece. Se convierte en una mosca negra asentada en una masa de miel desparramada. Por eso los alcaldes en tiempo de guerra pedían a la población que apagara todas las luces para ocultarse en la geografía. Callada y oscura dejaba de existir para los enemigos.
Imagen by Gaby Herbstein.
Rizos
viernes, 3 de julio de 2009
Pinzas cerebrales
miércoles, 1 de julio de 2009
Ocio creativo
Qué buenos los coreanitos

Hacía mucho que no leía una invitación a una muestra tan efectiva. La magia del marketing.
http://images.google.com.ar/imgres?imgurl=http://www.mnba.org.ar/images_obras/temp_garabito.jpg&imgrefurl=http://www.mnba.org.ar/exposiciones_temporales.php%3Fexp%3D2&usg=__V9Mj8x3GcC0nCQIIzDuX_QPppk8=&h=115&w=115&sz=5&hl=es&start=11&um=1&tbnid=pY6oOHz22Kmo6M:&tbnh=87&tbnw=87&prev=/images%3Fq%3Dgarabito%26hl%3Des%26sa%3DN%26um%3D1
viernes, 12 de junio de 2009
Las palabras prohibidas y el mundo patas para arriba y

Yo tenía doce años y una amiga me invitó a tomar el té. No me animé a decirle que sólo me gustaba la leche chocolatada, porque quizás se ofendía, y me preparé mentalmente para aceptar una humeante taza de líquido marrón, que en ese momento relacionaba con las gripes y las abuelas. Llegué puntual a la cita, y cuando entramos al living me di con la gran sorpresa de que en la mesa había gaseosas, papas fritas y galletas negras con relleno blanco. El té nunca apareció. Ahí aprendí que tomarlo era merendar, pero como la palabra mer.... suena a merenderos quizás ( de esos que hay al borde de una ruta para que los campanellis se sienten a comer un asado en familia, o a tomar mate)estaba totalmente prohibida. Ese té que nunca tomé fue el más revelador de mi vida. Como el que invita el conejo a Alicia en el país de las Maravillas, donde todo tiene una lógica invertida.
Hay autores que hablan de la anemia del lenguaje. Pero en realidad estamos ante un fenómeno mucho peor: La anorexia del vocabulario.
Hoy hablar con pocos términos, lejos de ser una fatalidad inevitable, es una decisión deliberda, o al menos es el resultado del dictamen de alguien que elige por el resto cómo se va hablar.
Es que existe una especie de censura frente a ciertos términos, que restringe y dictamina cuáles son aceptables y cúales no.
Wittgenstein hablaba de los juegos del lenguaje, entendidos como discursos que pertenecen a diferentes campos y que responden a reglas propias, convenicionales, sólo compartidas por quienes estan inmeros en él. Así los abogados se manejarían con su propio léxico, los periodistas con el suyo, y los adolescentes con otro, por ejemplo.
Pero sucede que hoy los juegos no se dividen simplemente en grupos profesionales o generacionales que compartan un origen común, tradiciones o conceptos herméticos. Hoy la diferencia es también de clases, y no es que el fantasma de Marx me esté susurrando al oído mientras escribo. Lo cierto es que en nuestra sociedad, se rinde culto a ciertos términos o frases como colorado,tomar el té, monísimo, y unos cuantos más (no muchos más porque justamente estamos hablando de anorexia del vocabulario), como si fueran emblemas de pertenencia a cierto sector socio-cultural.
Palabras tan útiles como "cenar", por ejemplo son vituperadas, y en su lugar debe usarse el genérico, multiuso, e impreciso "comer". Al punto que si uno quiere proponer una invitación a otro para una injesta conjunta el día siguiente, se ve expuesto a que el agasajado entienda que el convité es al mediodía o a la noche. Si éste osara a formular la pregunta aclaratoria con el término cena, seguramente dejaría de ser invitado.
Y entiendo que alguien que se reconazca en ese exclusivo grupos de reprimidos verbales, ya debe estar irritado, a esta altura, por leer palabras como "agasajado", "convité", "injesta", y muchas otras.
Es mala palabra decir "desgustar", "afirmarse", "yo deseo", "me apetece", "precioso", "bello", "hermoso" ,"delicioso", "delicado", "apacible", "gaseosas", "abonar", "rojo", "cabello", "fallecer" . En su lugar se debe utilizar "me gusta", "no me gusta", "está bueno", "no está bueno", "es lindo", "divino", "coca", "pagar", "colorado", "comer", "enojarse".
Son quizás las personas menos instruídas de la sociedad quienes hablan con un espectro más amplio de términos, y no quienes se suponen que tienen mayores oportunidades culturales y educativas.
Es verdad que como decía de nuevo mi amigo Wittgenstein, y Jean-Baptiste de Monet de Lamarck(desde la biología), el uso hace a la lengua, o al órgano. Pero, reducirnos a utilizar un paupérrimo conjunto de palabras para aparentar títulos nobiliarios, linaje, castas, prosapia ,¿no es el colmo de la tilinguería?.
Cuando la pobreza idiomática es intencional, es snobismo, y es buscada, ahí si que estamos en el principio donde comienza el fin, y no solamente el mundo del sueño de Alicia, que afortunadamente desaparece apenas ella de despierta.
jueves, 11 de junio de 2009
Entonces Sócrates es mortal

Decidimos llevar a los niños al museo. Estaban de visitas y había que mostrarles que hay vida después del off de algúna máquina electrónica. Hacía frio y se nos ocrurrió que ese era el lugar donde podrían encontrar ideas para pintar, dibujar, reyonear hasta el cansancio. Francisco experto en caricaturas, Hernán en paisajes, iban a saber entretenerse en la muestra colectiva que se presentaba esa semana.
Entraron los pequeños, con una despreocupación casi blasméfica. Es que nadie -por suerte- les había trasmitido lo del arte aurático. Cantaban, pretendían correr entre paredón y paredón y hacían su crítica a los gritos, alabando todo lo que tuviera una mínima adhesión al pop art especialmente.Un guardia de seguridad los seguía, intentando contener las carcajadas ante cada comentario de los dos expertos.
Hernán en uno de los recorridos descubrió un retrato que lo fascinó y llamó a su hermano a los gritos.
-Francisco! mirá ese viejo es igual a Menem, señalando un trabajo de Atilio Terragni, donde un barbudo de pelo blanco miraba con cara malvada.
Mi madre, preocupada por sacarlo del error, le preguntó si realmente en sus cortos 6 años conocía a carlos Saúl. y antes de obtener respuesta, le acotó, ¿no ves que el señor de la obra es igual a tu Tío abuelo René Juan?
Hernán la miró divertido y dijo:
- Francisco.... entonces somos nietos de Menem.
jueves, 4 de junio de 2009
viernes, 22 de mayo de 2009
Confesiones
lunes, 11 de mayo de 2009
El problema de la abuela

Nuestro jardín era tan largo que terminaba en la calle que pasaba por detrás de nuestra casa. Roberto siempre insistía en que mi madre, una señora entrada en carnes, y que caminaba con un ´bastón, recorriera todo el fondo para subirse al automóvil estacionado en el garage. Y yo siempre le decía : -Pero Roberto ¿no ves que no puede?.
Así que nos buscaba por la puerta del frente luego de dar toda la vuelta a la manzana.
Después de arreglar a la abuela, perfumarla, preparale su bastón, su pastilla y monedero, salíamos las dos a esperar el peugeot celeste.
Mirabamos calladas la vereda, los automóviles, los niños jugandos, los perros, los soderos y los repartidores, los panaderos y lecheros, las señoras barriendo, algún gato colgado del techo, un clavel del aire, dos, tres, allá hay otro, los vecinos sentados en reposera pensando en la mortalidad de los crustáceos.
Hasta que yo decía, - "Venga Mamá, entremos que este Roberto nos ha olvidado".
Fotografía de Martin Parr
Dicen que las mujeres tienen un andar...
domingo, 3 de mayo de 2009
Los padres tienen la culpa de todo

Mi padre es callado, un holograma. Se mueve por la casa sin perturbar el feng shui, las energías y las ánimas que de seguro se depositan en los techos. Su voz es la del televisor, porque cuando todos callan, sabemos que él está porque sentimos un partido o el noticiero de media noche.
Los hijos conocemos sus pasos, el ruido de sus pantalones rozar el piso, la manera en que abre los picaportes. Y cada vez que adivinamos que llega, nos damos cuenta que lo conocemos un poco más y eso nos hace felices.
Un examen de mi hermana nos deparó que yo tuviera que viajar a Buenos Aires sola con él.
Mi viaje fue silencio. Mi padre se comunicaba conmigo para enterarse de que mis necesidades estuvieran satisfechas. ¿hambre, sed, frío, cansancio, museos? Porque buen padre en la preocupación, es.
Una tarde de Museo, fuimos al Nacional de Bellas Artes. Comenzamos el recorrido yo por el simbolismo, él por el academicismo, pensando yo que en algún momento del paseo nos toparíamos aunque más no sea en la unión de las peores obras para él y las peores obras para mí. El cálculo matemático, aunque no impecable era posible. Si habíamos comenzado en sentidos opuestos, por la corriente que más nos gustaba y el museo era circular, era probable, era exacto que nos reuniríamos.
Escuché en mi caminata que mi padre recibió un mensaje de mi hermana, llorando por su examen. Mi hermana para él era esa morena debilidad. Lo supuse triste y quise acercarme pero entré al salón contiguo de donde había venido el sonido del teléfono y no estaba ni en la otra sala , ni en la siguiente, ni en la continua.
Un retrato de una mujer en el Río de la Plata, me miraba apenada. "Rio rio devuelme el amor mío".
Seguí por horas sus rastros, sin encontrar nada.
Me senté en las escalinatas. Me quedé llorando. Un policía me ofreció un vaso de agua, no lo quise, no quise nada. Odié ese mundo, ese mundo y ese destino de buscarlo, de nunca toparme con él, ni en mis peores obras, ni en sus peores obras.
Pequeños seres
Monumentos

Barrio Villa Panqueque
Desde que conozco a la gente que vive ahí querían construir una gruta a la virgencita justo en la desembocadura de la calle principal, para que desde donde uno se parasen pudieran ver a la Señora del Valle protegiendo a todos. Pero claro, no había fondos. Cuando consiguieron ayuda de cada uno de los vecinos, emprendieron la obra y al poco tiempo estuvo terminada. Habían logrado una hermosa casilla escalonada, con una ventana de vidrio, que dejaba ver a la imagen de una muñeca preciosa vestida de santa.
Pero al tiempo la construcción se convirtió en asiento de adolescentes adictos al paco . Los mayores del barrio decidieron ponerle rejas para pinchar los traseros de los que se quisieran sentar. El paco se mudó a otro lado. Luego de la limpieza de la casa de la virgen vinieron los grafittis en protesta de la discriminación. Los vecinos quisieron revestirla de azulejos, por lo que necesitaron más fondos. Se pidió a la Santa Sede que por medio de sus representantes terrestres colaboraran con la noble causa, a los concejales, comuneros, ediles, funcionarios municipales, intendentes y gobernadores que hicieran sus aportes como parte de sus campañas. Y se extendió el pedido a las asociaciones defensoras de los derechos humanos, protección del patrimonio cultural, defensa del consumidor, de los derechos del niño, y a las que luchaban en contra el genocidio, tortura y otras penas degradantes. Cuando por fin se reunió el dinero, ya habían pasado 20 o 30 años, y los ancianos del barrio no recordaban para qué se habían movilizado . Los jóvenes del paco, que a esa altura deberían haber sido adultos, ya no estaban, sólo sus nombres en los grafittis de protesta. Los pocos que quedaban decidieron usar la plata para otra cosa, porque revestir la gruta a esa altura era un sacrilegio.
miércoles, 11 de marzo de 2009
Era èl o era ella

Era él o era ella, pero nunca podían ser dos seres. O era un él con piernas de ella o era una ella mirada desde un él, o un él mitad él mitad ella, o una sombra de ella-él, o de él-ella. O al revés. Pero siempre sus partes corporales en menjunje. Siempre en merengue de miembros, ensalada de extremidades.
Un día fueron preocupados al doctor, por tanto alboroto, y el profesional decidió acabar con el problema. Los sometió a quirófano, a intervención, no se sabe cuál fue la visión profesional, ni diagnóstico, ni sospecha, pero de la sala de partos, salieron tres.
Yo sólo pienso en el pobre Quijote

Tengo el cadáver de un mosquito
descansando en la pierna.
Y el calor agobiante
me resbala por la nuca y la espalda
en el tobogán de mi cuerpo
inclinado hacia delante.
El pizarrón herido de arma blanca
tiene cicatrices polvorientas
que fueron letras,
y que ahora me parecen parte
de un pitagorismo morfológico.
Y las aspas del ventilador peligrosas
emergen del silencio
para convertirse en eólica presencia
que con esencia de molinos,
molinos de vientos, no me llaman a luchar
sino que me invitan a escaparme y volar
lejos del aula, lejos de la humanidad,
Y yo sólo pienso en el pobre Quijote.
La foto es de una plaza en Sevilla pegada en un cuaderno mio.
lunes, 9 de marzo de 2009
Los volcanes de chocolate más tristes del mundo

Hoy cociné los volcanes de chocolate màs tristes del mundo. Los preparè por horas, lentamente disfrutando de la cocciòn, de los olores del chocolate cuando està por hervir, sus vapores, del sabor del merengue comido directamente de las paletas de la batidora, de su textura, del bailar de los huevos entre polo y polo para dejar caer la clara y atrapar la yema como si fuera un pez de un oro brillante que no se debe escabullir con la baba. Puse atención, me llené de colores, y sensaciones al observar, al mezclar, fundir , probar cada mezcla. Pero cuando terminé, y salieron esponjosos, perfectos, a penas crocantes por arriba y tibios y suaves por dentro y con corazòn de chocolate lìquido, mi casa estaba vacía, no había nadie para comerlos.
Ni siquiera yo me animè a merecerlos, y los envolvì en papel film y los puse en la heladera, quedaron apretujados en ese plàstico trasparente al borde del suicidio. Puse una fuente con carne adelante, para que no se tiraran al vacìo desde el borde del estante. Cerrè la puerta y no me dieron pena, despuès de todo los seres humanos nos sentìmos igual, màs de la cuenta.
domingo, 8 de marzo de 2009
El amor de una vida

¿Quièn dijo que hay que encontrar el amor de la vida? ¿Alguièn ponderó el mandato largado al viento, para esos miles de enamorados deseosos de reglas a las que someterse?, ¿Se dieron cuenta de que pasaría si alguien lo lograra conseguir?. Es que los ejemplos de irresponsabilidad en las normativas morales sobran.
Mi caso fue ese 0,001 % de la posibilidad de que ese milagro se produjera. Y conocì a un hombre irrepetible, de los que nacen para uno. Pero con ese "afortunado descubrimiento" vino el miedo a perderlo, y el perdonarlo, y el pensar que no hay vida despuès de esa vida, y el sentirse apesadumbradamente enamorada y sin esperanzas de que haya algo despuès del todo.
Fui yo quien fui regalada para el cumpleños del reloj.
Imagen de 666 photography
Bruja

Soy mala, soy tòxica, perversa, venenosa, endiablada. Tan, pero tan mala que las cremas humectantes se cortan al contacto con mi piel. Me aborrezco. Los lápices de labios se quiebran para no maquillarme y la pintura que logra adherirse se derrite por las comisuras y se convierte en dos filas rojas chorreantes como las de un vampiro. Tengo mirada turbia, y un vocabulario basto y nutrido de insultos de todos los sabores, desde los màs trillados hasta los exòticos o gourmet, como "foi de pavo".
Si te cruzás por mi camino, soy capaz de despedazarte con solo contarte lo que pienso desearte de ese instante en adelante. Soy brillantemente creativa para tirarte los peores augurios y tengo una memoria intachable para recordar aquello que te duele más.
Macabro planes perversos, disparo, persigo, ataco, perforo. Todo, mientras estás enojado conmigo, pero apenas veo un rasgo de humanidad, se me va el disfraz, y las caras y las palabras y sobreviene una amnesia mental que me obliga a preguntar què dije. Pero claro, en esos momentos ya nunca estàs.
miércoles, 4 de marzo de 2009
Almas gemelas

Es cierto que sus vidas fueran distintas, pero ambos encontraron un lenguaje común: el de los palotes, de las rimas, de los colores, el de los niños. Por eso fueron almas gemelas en algún punto, porque se apropiaron de un submundo desprestigiado en su momento como fue el de la infancia. Es que hace relativamente poco se dejó de considerar a los niños como seres imperfectos.
Entonces asimilar ese estilo, fue una provocación para la sociedad, fue desafiarla en sus más íntimas convicciones. Estamos hablando señores y señoras de Frida Kahlo y Julio Cortázar. He aquì otro collage. Me estoy dedicando a la tijerita digital más de la cuenta.
martes, 3 de marzo de 2009
Cortá con lo japonés

Cortá con lo japonés. Hoy segurilos es snob. LLegó la hora de la filosofia Thai y su comida.Arigato.
Fui a China a ver como era china y todos eran china, ñiquiriñiqui china. Fui a Japón a ver como era japón y todos eran japón, niquiriñiki japòn. Fui a Tailandia a ver como era tailandia y todos eran thai, ñiquiriñiqui thai.
(Hoy estamos para atrás con la escritura. Sigo mejor con el arte menor del photoshop)
Tout ensemble

Me encanta hacer collages. Veo dos imagenes y ya las junto en un pastiche mental. Mi vida es igual creo, mezclo buen cine con risottos,tacos, jengibre y ciboulette, dibujos en miniatura, escritura de una novela, lecturas desparramadas, revista ñ, alguna fotografía en intento de ser buena, y un poco de mùsica. Abogacìa + un blog + salir con alguna amiga+ escribir+ el amor que no me falta ni un solo dìa de todos, y que es una imagen repetida que nunca, pero nunca, me va a cansar.
domingo, 1 de marzo de 2009
Hacer negocios

Dedicados a los insensibles
Tocaron el timbre un día, unos chiquitos de unos 5 años. Pidieron lo que fuera para comer. Y como vi que eran niños, no se me ocurriò mejor que darles cucuruchos con dulce de leche. El segundo dìa volvieron con màs amigos.
Luego desaparecieron y supisimos, con los demàs habitantes de mi casa, que habìan crecido o se habìan dedicado a otra cosa.
Pasaron varias semanas hasta que un día apareció un pequeño preguntando si nosotros vendìamos helados de dulce. Tenìa ojos muy negros, y grandes, llenos de brillo y no paraba de moverlos ansioso, mientras esperaba una respuesta. No se me ocurriò mejor idea que decirle que sì y estirar la mano pidiendole la plata. Me preguntó el precio. Y yo, ¿què le podìa cobrar?. Le dije dame tres pesos y arreglamos. Me contestò que no tenìa, que sòlo podìa darme cincuenta centavos. Me lamentè, pero me puse firme y me neguè a aceptar. Ansioso me pidiò que lo esperara y se fue a pedirle a los demás chicos que estaban pidiendo unas casas más adelante, que le prestaran los 2 con cincuenta que le faltaban.
Yo no me movì, mostrando mi inquebrantable voluntad de hacer ese negocio.
Volvió corriendo y mostrandome unas cuentas monedas más. No llegaba al peso. Le dije que no, que en todo caso me entregara sus zapatillas. Pero en ese momento su mirada y mi mirada se desviaron a sus pies y ambos vimos que sólo llevaba una. Pensè un momento y le propuse:-dame esa zapatilla, pero como es la derecha que siempre se gasta más en los que no son zurdos, te va a acreditar solo 50 centavos más.
-¿y qué hacemos con el resto ? se impacientó él.
-vamos a hacer una cosa: te doy un crédito.
-¿Un crèdito?
-Claro,sólo tenés que firmarme un papel y listo, y tenès el helado y ni siquiera me das la zapatilla esa.
- Entonces ¿sólo firmo y ya?
-Exacto.
Aceptó. Yo traje corriendo un cuaderno de la casa para que pusiera sus datos.
Mientras el pequeño escribìa , pensè que si no me pagaba le cobraba el doble, el triple, el cuadruple, hasta quitarle todo.
Antes de irse, le di la mano y le pedì que me recomendara a sus amigos. La propaganda de boca en boca es siempre la más efectiva.
Corazón de tiza

Llegaron a casa esos tipos rudos que son los albañiles, con sus andamios, sus materiales, bolsas de cementos, palas, sus mates cocidos, sus musculaturas. Y con ellos, la falta de sol para el pasto que queda debajo de los escombros, el polvillo que lo cubre todo, el desorden. Es que donde hay un albañil, hay un caos espacial y de materia. Traen además, una rutina de martillazos y golpes, de tirarse ladrillos desde el techo, de carretillas sobre puentes de madera. Comen a deshora, compran una Coca cola que comparten , charlan y entablan amistad hasta con los amas de casa, que tanto los odiaron los primeros días, cuando llenaron la casa del desastre que solo las reformas traen. Se hacen amigos de todos. Conocen los apodos más intimos de la casa, las rutinas, los gustos de cada uno, las costumbres.
Estos hombrecitos tan especiales llegaron una vez más a casa este verano y desde entonces se sucedieron todas las situaciones típicas antes descriptas. Los hombres rudos, desplegaron su ruido, sus habilidades acrobáticas, sus fuerzas desmedidas,sus escombros, y fueron y vinieron descargando camiones y llevando materiales.
Pero esta vez, acontecieron situaciones que pusieron al descubierto una cara que no conocíamos de ellos. Un día, elcaniche toy de la casa, decidió salir a la calle cuando el portón estaba abierto y todos gritaron -Señora, señora, se va chini!Otro dìa trajeron una cámara y lo fotografiaron, y el tercer día se enamoraron de un silloncito de plaza para niños que teníamos herrumbrado en algún depósito.
La única conclusión que sacamos fue que después de todo, son seres fortachones pero con corazones de tiza. Después de todo ¿el lado dionisíaco no le gana siempre al titánico? que así sea...
miércoles, 18 de febrero de 2009
martes, 17 de febrero de 2009
Minihistorias

Veritas
¿Cómo dibujarías a la comodidad?
-haciendo una silla.
Después se sentó y se quedó dormido.
Caperucita Roja
Una trampa, ella lo sabe pero igual
en el fondo lo quiere, en el fondo
de la casa de su abuelita.
Triángulo
Chau a ella o chau a mí.
Pero un chau se te exige.
Paterfamilias
Vió un refulgir rojo, y entró a las cuevas donde el pueblo gaudaba la carne. Sabía que el mínimo roce humano la hacía atractiva a las bestias. Todo sabía, pero tomó un pedazo y se lo llevó a la boca.
By Copacaravana.
perros

Los perros de la cuidad son muestras de sus miserias. Vagabundos rodean sus calles, y las caminan, dejan sus excrementos como lastres en la vereda, las orinan.
Duermen en sus esquinas y cuando llega el día despiden a morfeo, lo corren, le ladran, le arrancan un pedazo de pantalón.
Son de existencia visible, pero caminan a un nivel por debajo de la línea del horizonte, la gente que pasa, no los ve, pero ahí están pidiendo compasión.
Rogando limosnas que nadie puede dar.
Seres que no están dotados de vida. Están llamados a la muerte desde que nacen.
Y la amenaza de la perrera les sesga el porvenir. Por eso tratan de existir mientras la libertad condicional se los permita.
Revuelven la basura mirando el piso, topándose con los extremos más inferiores del hombre. Son testigos de todo desde allí abajo.
Perros de tècnica mixta de Luis "búlgaro" Freisztav
sábado, 31 de enero de 2009
Misiòn secreta.

Es un muchacho flaco, desgarbado, demasiado huesudo. Tiene rasgos orientales, pelo largo negro hasta los hombros y unos anteojos grandes. LLeva una valija anarajanda abrasada como si las ruedas no funcionaran, y una mochila que la usa hacia adeltante. Hace fila para entregar el pasaje al chofer que permite la entrada al colectivo.
-¿puedo hacaerte una entrevista ?le digo.
-no hablo español.
-do you speak english?
- so so
-where are you from?
- de donde soy? soy de Hong Kong.
- ah, ¿querès la entrevista en español?
- què estás haciendo en la Argentina, hace cuánto que estás acá?
-desde agosto, vengo a Buenos Aires. Ahora estoy visitando gente en Monterós...relatives.
-qué esperás vivir en este viaje.
-espera... se va el colectivo.
-andá tranquilo, gracias, decime tu nombre.
-No puedo, es secreto, nadie tiene que saber que estoy acá
-un apodo al menos?
-latino.
Lios con la autoridad

Era de tarde y habia que hacer unas compras. Fui al supermercado chino que màs cerca quedaba de casa. Necesitaba manzanas verdes para un purè y cualquier cocinero sabe que son irremplazables. NO hay roja por verde. El sabor àcido le da el caràcter al preparado.
El salòn de ventas estaba vacìo, la señora chinezca miraba con sospecha como yo buscaba la zona de las frutas , y escudriñaba cada producto novedoso a mi paso. Cubanitos, merengues, dulce de leche en tarro de cartòn, caramelos de leche, holandas. Me traìan recuerdos de cumpleaños y kermeses de San Roque.
La señora chinezca me seguìa observando. En una de esas me acerquè a la caja dispuesta a pagar, y le preguntè si tenìa manzanas, haciendo con mis manos la forma redonda. Ella me miró asustada, y me dijo- no hay ahi? señalando hacia el fondo donde se hayaban los algodones y pañales.
Yo dije no importa, y antes de entregarle el dinero, pedì que esperara para agregar la manteca que me faltaba. Corrí hacia la heladera de los làcteos. Busqué monedas para darle el cambio justo y paguè.
De repente la señora gritó, mirando hacia afuera - policìa, policìa.
Quedé de una pieza pensando ¿ habrà creìdo que robè algo? ¿que le di dinero falso?
El agente llegó en un instante y me miró increpándome. Preguntó qué sucedía.
Malzana, malzana, dijo la señora.
-¿Manzana? dijo el oficial- no señora- no tenemos verdulerìa busque en los gordos del frente.
Respirè aliviada, el corazòn me volviò al cuerpo, los lios con la autoridad no son poca cosa.
-Es que yo no sabe, no sabe, replicó la anciana.
Yo me fui sonriendo, aún sin manzanas. Siempre me gustó ese cuento del hombre que se compra los zapatos más chicos para disfrutar el momento en el que se los saca.
domingo, 25 de enero de 2009
Roles sociales
Lejos

Lejos de todos, de Helène (Parìs), de Lucía (Uruguay),Sofi (Tafí del Valle), Gonzalo (Perú). El mundo nos mantiene en vilo. La maldita distancia nos obliga a pensar en otros usos horarios, a imaginarnos climas, calles, kilómetros, otros cielos.
Mi abuela suele hablar con las personas sin que las personas lo sepan. Yo estoy igual conversando a las ausencias, a la espera de que vuelvan.
viernes, 19 de diciembre de 2008
Delicious
Oda a la cara dormida. Dichosos los que pueden

Oda a la cara dormida. Oda por el envidia que le tengo por no ser yo la que me despida así del cuerpo, aunque más no sea por las noches.
Hay gente que duerme like a log. Mi novio sin ir más lejos, mi hermano para poner otro ejemplo. Eso se llama tener la conciencia limpia.
Dejan su cuerpo en depósito en la cama y se van a deambular por quién sabe qué mundos. Luego de tanto vagabundeo vuelven cansados y no se quieren despertar. La gente les llama dormilones.
En cambio yo, soy de las que converso mientras duermo.
Basta que escuche que mi madre quiere pintar una pared uva, para que salte y sugiera caqui, o que que quiere regalar mis calcetines preferidos, para que grite que se deshaga de sus pinturas para seda.
Si una hormiga quiere subir a mi cama, me levanto y le cobro tasa de embarque. Si una prenda se resbala de la percha ,le diseño una nueva manera de agarrarse y le hago una estadística de sus desvanecimientos anuales.
Lo peor que puede sucederme es que el placard frente a mi cama quede abierto. Basta eso para que pierda toda concentración somnífera. Es que las prendas emanan colores y energías. El ropero se convierte en un mercado al mediodía, lleno de gente, conversaciones objetos, que me llama, me distraen, me invitan a la plática. Y ¿para qué voy a seguir durmiendo si hay un mundo tan interesante allí dentro y allí fuera?
Me quedo con mi mal de insomnio, por lo menos me pierdo menos vida entre sueño y sueño. Puede por eso, que cuando muera tenga mejores recuerdos.
Fotografía: Helnwein
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